Se dice de alguien que está teniente cuando no oye bien.
Como se sobreentiende, esta expresión proviene del mundo militar, donde los militares de menor rango (sobre todo los tenientes), son los que están en contacto con las tropas del cuartel. Los reclutas indican a los tenientes qué quieren, necesitan,... y estos actúan como si no los escucharan, haciendo oídos sordos a sus peticiones.











