Se dice que algo es de hueso colorado cuando se quiere referir a los seguidores más fervientes de algo, aunque se suele utilizar más para referirse a los que son de una ideología.
Esta expresión proviene de los marineros del Golfo de México de finales del Siglo XIX, ellos apreciaban mucho las joyas y otro tipo de objetos elaborados a partir de los corales, los cuales los comparaban con huesos rojos.
Fue durante la Revolución Mexicana (1910-1917) cuando se acostumbraba decir que una persona era ‘maderista de hueso colorado’ o ‘carrancista de hueso colorado’ para destacar su compromiso con los ideales revolucionarios.













