Se conoce como melón a la planta con tallos tendidos, ramosos, ásperos, con zarcillos, y de tres a cuatro metros de longitud, hojas pecioladas, partidas en cinco lóbulos obtusos, flores solitarias de corola amarilla, y fruto elipsoidal de 20 a 30 cm de largo, con cáscara blanca.
Esta palabra proviene del término griego μηλοπέπων, mēlopépōn, que significa manzana madura.
Las Filipinas son un conjunto de islas del Pacífico Occidental.
El explorador español Ruy López de Villalobos (1500-1546) fue quien descubrió las islas Filipinas y las nombró así en honor al soberano de la época, Felipe II (1527-1598).
Se conoce como sandía a la planta con tallo velloso, flexible, rastrero, de tres a cuatro metros de largo, hojas partidas en segmentos redondeados y de color verde oscuro, flores amarillas, fruto casi esférico, tan grande que a veces pesa 20 kg, de corteza verde.
Esta palabra proviene del término árabe clásico sindhiyyah, que significa de Sindh, que es la región paquistaní de donde procede esta planta.
Esta expresión proviene de un partido de baloncesto estadounidense, donde un chaval comenta que un jugador que mide 676 pies (2,01 metros) realmente se mueve como si fuera un 6,2 (1,88 metros), es decir, que es muy rápido para lo alto que es.
Además hay una canción del rapero estadounidense Skrilla (Doot 6 7) donde se habla precisamente del número 67, se cree que en referencia a la Calle 67 de Chicago, una calle caracterizada por la enorme violencia que hay en ella.
Y, por último, el jugador de baloncesto Tayler Kinney prueba una bebida y le piden que la califique del 1 al 10 y el tipo, dudando entre si darle un 6 ó un 7, hace el famoso gesto asociado a esta expresión.
Así que, como véis, no hay un origen claro y único de esta expresión.
Se conoce malabares a juegos de manos con gran habilidad.
Esta palabra proviene de la región india de Malabar, en cuyo sitio en el siglo XVI los navegantes portugueses quedaron sorprendidos de la destreza de los habitantes de la zona al realizar trucos con objetos.
Se conoce como a manta cuando algo se produce en grandes cantidades.
Esta expresión proviene de cuando se realiza el vareo en olivos, almendros... pues antes de realizarlo se extiende una manta por el suelo para recoger los abundantes frutos.