Se conoce como sandía a la planta con tallo velloso, flexible, rastrero, de tres a cuatro metros de largo, hojas partidas en segmentos redondeados y de color verde oscuro, flores amarillas, fruto casi esférico, tan grande que a veces pesa 20 kg, de corteza verde.
Esta palabra proviene del término árabe clásico sindhiyyah, que significa de Sindh, que es la región paquistaní de donde procede esta planta.







