Julio es el séptimo mes del año.
Este término proviene del latín lulius, que es el nombre de familia de Julio César. El Senado romano renombró ese mes en honor de Julio César en el año 44 a.C.
Julio es el séptimo mes del año.
Este término proviene del latín lulius, que es el nombre de familia de Julio César. El Senado romano renombró ese mes en honor de Julio César en el año 44 a.C.
Junio es el sexto mes del año.
Este término proviene del latín lunius, es decir, el mes de Juno, la diosa romana de la familia y la maternidad.
Mayo es el quinto mes del año.
Este término proviene del latín maius, es decir, el mes de Maia, la diosa romana de la fertilidad y la primavera.
Abril es el cuarto mes del año.
Este término proviene del latín aprilis, y, a su vez, hay dos teorías principales sobre su origen: la más aceptada relaciona el término con el verbo aperire (abrir), refiriéndose a la apertura de las flores y la tierra en primavera, y la otra teoría sugiere que deriva del nombre de la diosa griega del amor, Afrodita (Venus para los romanos).
Marzo es el tercer mes del año.
Este término proviene del latín martius, es decir, el mes de Marte, el dios romano de la guerra.
Febrero es el segundo mes del año.
Este término proviene del latín februarius, que a su vez viene de februum, que significa purificación. Era en este mes donde se realizaban diversos ritos y fiestas de purificación.
Enero es el primer mes del año.
Este término proviene del latín ianuarius, es decir, el mes de Jano, el dios romano de los comienzos y los finales.
Se conoce como domingo al séptimo día de la semana.
Este término proviene del latín dies dominicus, que significa día del Señor.
Se conoce como sábado al sexto día de la semana.
Este término proviene del hebreo šabbāt (o shabat), que significa descanso, o día de descanso.
El viernes es el quinto día de la semana.
Este término proviene del latín Veneris dies, es decir, (día de) Venus, la diosa romana del amor.