Se dice que los dedos se hacen huéspedes cuando se quiere indicar que se tiene muchísimo miedo.
Esta expresión que nadie usa pues es realmente antigua, proviene a su vez del refrán: Al miedoso, los dedos se le antojan huéspedes. Con el paso del tiempo, terminó quedando en la pequeña frase que estamos viendo ahora.
Para entender este refrán hay que saber que por el término huésped también se emplea para referirse a algo o a alguien que no están en su lugar correspondiente. De manera que, cuando un miedoso está tanteando en la oscuridad para tratar de palpar los alrededores, puede llegar a asustarse al tocar algo que no se espera o, literalmente, asustarse de su propia mano.
De aquí esta expresión.










